Grupo “La Escuelita” es un grupo de 30 amigos que encuentran en la ayuda al otro una forma de realización personal y espiritual. Es por ello que decidieron empezar a colaborar con la escuelita “El Espinillo”. En dicha institución educativa rural la necesidad es mucha, pero este grupo prefirió elegir la más imprescindible y el mayor desafio, una bomba de agua.

A través de la realización de un rifa buscaron financiar este proyecto. La idea es no generar asistencialismo, mal que azota nuestra región desde fechas inmemorables, a través de un  “incentivo a la educación y una ayuda a quienes por tener otras necesidades básicas insatisfechas no pueden gozar el derecho de tener una educación como se merecen todos los niños de esta tierra”, así escribe María Soledad Torti en la página http://grupoescuelita.wordpress.com/

A pesar de tener una fuerte  responsabilidad social no  dejan de pasarla bien y divertirse, porque las sonrisas son la mejor forma de llevar adelante una actividad de cualquier tipo. Los desafíos y los problemas son constantes, pero ellos confían en la amistad que tiene porque es más fuerte que cualquier obstáculo.

Escuelita

“Caminar es un peligro y respirar es una hazaña en las grandes ciudades del mundo al revés. Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.

El mundo al revés nos entrena para ver al prójimo como una amenaza y no como una promesa, nos reduce a la soledad y nos consuela con drogas químicas y con amigos cibernéticos.

Estamos condenados a morirnos de hambre, a morirnos de miedo o a morirnos de aburrimiento, si es que alguna bala perdida no nos abrevia la existencia.


¿Será esta libertad, la libertad de elegir entre esas desdichas amenazadas, nuestra única libertad posible?

El mundo al revés nos enseña a padecer la realidad en lugar de cambiarla, a olvidar el pasado en lugar de escucharlo y a aceptar el futuro en lugar de imaginarlo: así practica el crimen, y así lo recomienda.

En su escuela, escuela del crimen, son obligatorias las clases de impotencia, amnesia y resignación. Pero está visto que no hay desgracia sin gracia, ni cara que no tenga su contracara, ni desaliento que no busque su aliento. Ni tampoco hay escuela que no encuentre su contraescuela.”

Eduardo Galeano

Esta propuesta que surge entre unos compañeros de trabajo de la empresa Cablevisión busca mejorar la calidad del aire que respiramos plantando árboles. El objetivo de la propuesta, entre otros, es que se puedan conseguir donaciones de árboles para que cualquiera a través del contacto de la página http://suma02.wordpress.com/ pueda plantar uno.

A pesar de la obligatoriedad municipal de plantar árboles es común que en muchas veredas no veamos ninguno ¿por qué?

La era de la tecnología lleva a los hombres a vivir creyéndose superiores a cualquier barrera natural. La simpleza de plantar un árbol no necesita de cables ni de complicados aparatos tecnológicos para llevar adelante la experiencia. No comparto la idea de pensar al ser humano superior y completo dominador de la naturaleza.

La belleza que encuentro en una avenida  custodiada por frondosos árboles no la veo en ningún shopping, edificio o auto. En mi barrio, Alta Córdoba, son comunes los lapachos rosados creo que por ordenanza. Éstos le dan un color particular a las mañanas y las tardes, perfuman la noche de un hábitat atestado de vehículos, obras en construcción y altos edificios.

Lapacho rosado

Lapacho rosado

Imagen extraída www.infojardín.com

Surcos

Surcos

Me gustaría poder citar a algún autor reconocido que hable sobre los voluntarios, pero la verdad es que no conozco a nadie que toque el tema. Con esto no quiero que piensen que voy a dar grandes definiciones trascendentales sobre el tema, sino para que sepan que es un concepto que creo en construcción. Yo soy voluntario en una ONG y te juro que no se bien que soy o para que sirvo. Navegando conseguí esta pseuda definición: ”Voluntario es la persona que, por eleccion propia, dedica una parte de su tiempo a la acción solidaria, altruista, sin recibir remuneracion, por esto”. Pero por lo menos a mi no me convence, es demasiado estrecha.